…. en realidad es mi mejor amigo, es raro, lo sé y a veces me cuesta tanto trabajo entenderlo, pero es tierno y cariñoso y cuando escucha tu nombre, sus ojos brillan y su corazón se abre.
Te voy a decir algo... tómalo como un secreto, el me pidió que no te lo dijera, pero creo que es muy importante que tu lo sepas...
te extraña y a pesar de negar que te quiere, conmigo no lo puede disimular.
Cuando escucha tu nombre te añora, cuando teme encontrarte se inquieta, guarda tu foto, recuerda tu teléfono y le duele no poder llamarte.
Créeme, le ha sido muy difícil vivir sin ti.
A veces, en medio de una frase, cierra sus ojos y no puede continuar. En esos momentos yo adivino que tú has llegado a su mente, y a el le duele recordar.
Al principio el hablaba mucho de ti, no creía que te había encontrado y su tono de voz al hablar sonaba algo... divertido.
pero el tiempo cambió y el ya no te nombra, yo sabía que no era porque no quisiera, simplemente comprendía que ya no te tenía, y el nombrarte le hacía daño.
A veces llora y dice que se siente mal, pero yo conozco mejor que nadie esas lágrimas y se que tú eres quien las provoca.
Otras veces cuando duerme, pide a dios que te cuide, aunque en realidad preferiría hacerlo el mismo.
Te es siempre fiel porque tú no sales de su mente.
No, nunca me lo ha dicho, nunca hemos hablado de ti, y no hace falta, lo comprendo porque el silencio irrumpe en su alegría y porque la presencia de otra mujer le es indiferente, el daría todo porque tú volvieras, yo lo sé y dudo que lo creas.
No te quiere llamar, no se quiere arriesgar porque si tú te negaras algo en el moriría.
Tenía que decírtelo, tenías que saberlo, y si te sorprende saberlo y quieres saber su nombre, conoces el mío y con eso basta...